Púrpura y la Caja de Pesadillas.

.


..día tras día repetía las mismas escenas como si fuese victima de una pesadilla teatral  -una marioneta atada a un destino de repetición- con nada luego del hartazgo. Nada. Al día siguiente el escenario se volvía a montar, los hilos volvían a soltarse en un hipnótico baile, rodando por las poleas que la servían en el paladar de aquel monstruo..