Quisiera bien, romper con esta soledad tan suprema, 
tan de piedra y cruda que dictamina que uno: significa frío
y aunque cuaje la piel y grite, estar frente a una verdad que 
probablemente nunca tome otra forma. 
Estar vivo, tremendamente vivo, 
acompañado a medias
, siempre, 
porque existe una piel que no cede cuando se le 
pide que rompa.