me ensordecen esos momentos
simetríadas de perfección
que hilan casualidad y causalidad
acción-ando fantasear, y reacción-ando en experimentar
donde el color de cada partícula es el que debiera
el instante huele como aquel perfume
preciso
tan momentáneo como puede
no cierra concreto
sino que cierra, constantemente, detrás de algo
que paraliza
y exige seguir moviendo
querer más
sentirse ser el todo que arrastrado suelo llevar
enaltecido
y despertar se me olvida
donde no retendré el sabor del mar
estando nuevamente en la orilla
donde nada nunca viste de sentido
.