rodeo el árbol que bloqueaba el camino
y la encuentro, estudiándose los zapatos. 
sube la mirada hacia mi
y no puedo mas que caer 
por la rendija resbaladiza de sus ojos.
me alejo, flotando en rculos,
todo sobre lo que aterrizo se desfonda;
la profundidad dibuja una torre,
allá arriba, por la ventana,
se filtran miles de lineas de luz
donde todavía están sus ojos.