Interminable momento se gesta
llevado por el Hedonismo de un deseo, quién sabe
no encontrará otra luz que toda su sombra.

Querer, únicamente
aquello que no querré en cuanto hágase de forma.

Mi única constante.

Variable máxima 
del camino que tomaré, el próximo instante
me descubro decir repetidamente

abuela: ese algo.. no me gusta.

Marchando estoy eternamente hacia algo.
Desesperada por obtenerlo, soy su esclava.

Pero de pronto, algo pasa, si acaso lo llevo lejos
podríamos decirle por esta única vez: un desencuentro metafísico
del que no contaré nunca, más que el próximo renglón

amor sólo descubro, si en realidad, nunca nos encontramos.