el hombre moderno parece olvidar
que detrás de su viaje al inminente plástico con el cual cubre hoy su realidad
yace el despertar de un lumínico rayo de devoción por los sentidos
y un soltar, de todas sus ataduras
Lázaro, crece ya
Bêbetelo del todo
más sólo anda,
que ya nada te mata ni se muere.
que ya nada te mata ni se muere.